Sube tu logo
PNG, JPG o WebP. Aunque esté borroso, fotografiado o sacado de un documento antiguo.
Un vectorizador 100 % gratis, sin registro y sin instalar nada. Subes tu imagen en PNG, JPG o WebP y recibes tu SVG nítido y el pack de impresión por email.
Trabaja nuestro servidor, no tu dispositivo. Quédate aquí, es rápido.
Unos 10 segundos 0 s
Está tardando un poco más de lo normal, pero avanza. Quédate en la página.
Haz zoom: los bordes siguen limpios a cualquier tamaño de impresión.
Tu imagen era pequeña, así que se amplió automáticamente antes de vectorizarla. Las formas se han reconstruido: comprueba que el resultado sigue fiel a tu logo.
Un solo email con todo dentro, 100 % gratis: tu logo vectorizado y los formatos que piden las imprentas.
Tus archivos adjuntos están listos para reenviar.
Una última comprobación: marca la casilla justo debajo para iniciar la conversión.
PNG, JPG o WebP. Aunque esté borroso, fotografiado o sacado de un documento antiguo.
Quitamos el fondo y redibujamos los píxeles como curvas. Unos diez segundos.
Tu SVG y el pack de impresión llegan en un solo email, 100 % gratis, listos para reenviar a tu imprenta.
Tu logo es una cuadrícula de cuadraditos de color. En una pantalla nadie los ve. Ampliado en una pancarta o bordado en una camiseta, cada cuadrado se nota y los bordes se convierten en escalones.
Por eso tu imprenta quiere un archivo hecho de formas en lugar de cuadrados. Es lo que fabricamos aquí, en cuatro pasos.
Los convertidores gratuitos se saltan el segundo. De ahí su fondo blanco: invisible en papel, un desastre en una camiseta oscura.
Un archivo que describe tu logo con formas en lugar de píxeles. Se mantiene nítido a cualquier tamaño, de una tarjeta de visita a una lona de cuatro metros. Es lo que tu imprenta llama «un vectorial».
Sí, del todo. Sin versión de pago, sin créditos, sin tarjeta y sin marca de agua en el resultado. Tus archivos son tuyos: úsalos como quieras, con la imprenta que elijas.
Sí, mientras dura la conversión. El proceso necesita más potencia de la que tiene un navegador: tu archivo se envía a nuestro servidor, se vectoriza y vuelve. Nunca se publica, nunca se vende y nunca se usa para otra cosa.
En la gran mayoría de los casos, sí, y lo ves en grande en pantalla al momento. Una salvedad: si tu imagen de partida es muy pequeña, se amplía automáticamente y las formas se reconstruyen. Con una tipografía poco común, algún detalle puede salir «corregido». Haz zoom sobre el resultado y lo verás enseguida.
Un PNG, JPG, WebP o SVG, de hasta 10 MB. Sirven una captura de pantalla, una foto del logo en un folleto o una imagen sacada de una web: cuanto más nítida sea al principio, más limpio sale el trazado.
Cuatro archivos: el SVG vectorizado y sin fondo, un PNG de 2000 píxeles con fondo transparente para la web, una versión toda en negro para grabado, sellos o bordado de un color, y una versión toda en blanco para fondos y tejidos oscuros.
A menudo, sí: la mayoría de los talleres abren un SVG en su programa. Si exigen otro formato, Illustrator abre el SVG y lo guarda en .ai, .eps o PDF en unos segundos, sin pérdida; Inkscape, que es gratuito, lo guarda en .eps o PDF.
Sí, como punto de partida. El bordador no borda un SVG tal cual: lo convierte en un programa de puntadas. Un archivo nítido le ahorra redibujar tu logo, y la versión de un color del pack sirve para bordados monocromos.
Sí, con nuestro generador de mockups gratis: camiseta, sudadera o tote bag, del color que quieras, de frente o de espaldas. El mockup en alta definición también te llega por email.
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